FUNDAMENTACIÓN:
La alfabetización de los jóvenes en lenguajes no verbales inaugura una nueva manera de pensar la educación ya que el arte, lejos de ser “ornamento de la cultura” es un permanente generador de modos de convivencia, vínculos y modelos sociales.
Respecto de los lenguajes no verbales, el principal problema es lograr enseñarlo sin cargarlos de ideologías.